Una parada en el camino

Una parada en el camino

DANIEL ZAMUDIO: LA SODOMÍA DEL SIGLO XXI

Daniel ZamudioDaniel Zamudio es la última víctima mortal que figura en los medios a causa de la homofobia que aún escuece en muchos de nosotros. Daniel era un joven chileno, de 24 años, homosexual. El pasado 3 de marzo recibió una brutal paliza por parte de unos neonazis, que tras golpearle brutalmente, cortarle una oreja, sellarle con una botella la cruz esvástica en su espalda y dejarle en coma durante varios días en un hospital, fallecía en las últimas horas. Ahora, de nuevo se reabre el debate en Chile, en el que aseguran que el 42% de los homosexuales reconocen haber sufrido ataques homófobos. Otros hablarán hasta de la herencia de Pinochet, de racismo indigenista (todavía hay muchos que creen que un chileno es un indígena no evolucionado) o de casos aislados neonazis.

Para tratar de buscar respuestas, prefiero no centrarme únicamente en Chile, por cierto: una sociedad avanzada, educada y que muchos de nosotros, los españolitos, deberíamos aprender de cómo un país puede reinventarse después una dictadura no tan lejana, de cómo los chilenos se han sabido sobreponer a las dificultades económicas, geográficas y sociales a lo largo de su historia. Y de cómo no hace falta invertir tanto en gastos militares para mantener a un país en paz y demasiado poco corrupto para lo que podría ser en su contexto.

En muchos países, crecen las libertades pero aumenta la homofobia. España no se libra, aunque fuésemos pioneros en la legalización del matrimonio homosexual y los gays formen parte de la vida pública e incluso política de este país. Sin embargo, según un estudio del Ministerio de Sanidad del gobierno español de 2010, hay todavía un 15% de personas en España que opinan que la homosexualidad es ‘una enfermedad’. Por otro lado, según el estudio, hay además un 17% de mujeres y un 23% de hombres en España que están ‘poco o nada de acuerdo’ con que la homosexualidad sea ‘respetable’. Incluso, la homofobia es especialmente grave contra los homosexuales extranjeros llegados a España en busca de aceptación, sobre todo desde Latinoamérica, en cuyo caso se une la xenofobia y el racismo.

Estadísticas aparte,  hace un tiempo, recuerdo, me encontraba en una sala con jóvenes balcánicos que trataban de aprender español. En uno de los ejercicios que propuse, bromeé con un tema en el que mencionaba a un homosexual. Los rostros de esos jóvenes, que apenas rozaban la mayoría de edad, cambiaron radicalmente. Mostraron efusivamente su malestar al insinuar que alguno de ellos podría sentirse atraído por su compañero. Se sintieron gravemente ofendidos, y se inició un debate de lo más candente. La mayoría defendía que los homosexuales son personas enfermas, algunos entendían y no estaban en desacuerdo con que los gays sufrieran insultos y abusos físicos, que jamás tendrían un amigo gay y que renunciarían a su hijo si reconociera su homosexualidad. Salí de allí preocupada. Como lo estoy hoy.

Surgió, cómo no, el tema de la religión en una sala plagada de protestantes. Yo jamás hubiese tratado de entender la homosexualidad a partir de una religión. Ni considero nunca que un gay sea sinónimo de promiscuidad subida en una carroza de colores. Y recordé aquello de “Una mentira contada mil veces, se acaba convirtiendo en una verdad”.

Volví a acordarme de ése episodio cuando en octubre del año pasado leía los duros enfrentamientos que se dieron en Belgrado, entre la policía serbia y los grupos radicales homófobos durante una manifestación por los derechos de los homosexuales en Serbia. Se saldaron con casi 250 arrestados, gran parte menores de edad. En aquél momento, La Unión Europea manifestó su preocupación por lo que considera “una falta elemental” de tolerancia de los derechos de las minorías en Serbia y la “ineficiencia” del Estado en la prevención de esta tendencia.

Lo que más me llama la atención es que estoy segura de que la gran mayoría ni sigue cualquiera de sus dogmas religiosos tan a rajatabla ni tiene influencias de discípulos de Freud. Sin embargo, esos chicos defendían con uñas y dientes esa personalidad perversa, enferma e inferior del homosexual. Uno de esos discípulos freudianos, Alfred Adler, recogía en su ensayo “El problema de la Homosexualidad” (1917) ese concepto de inferioridad: “La homosexualidad se manifiesta como un intento de compensación fallido en los sujetos que tienen un evidente complejo de inferioridad”. Podríamos hacer memoria y remontarnos al krausismo, pero suena pedante y prefiero quedarme en este 28 de marzo de 2012. En este siglo, en el que a veces la doctrina católica nos confunde cuando mantiene el sexo sólo como un hecho procreador, al resto como una actitud pecaminosa y a los homosexuales  como ‘desviados con carencias afectivas’.

Y yo, que pensaba que nos habíamos olvidado de lo despectivo que sonaban “los violetas” en época franquista; de la homosexualidad en época Romana, donde importaba más quién resultaba ser pasivo y quién activo en esa lucha de poder, quedaba obsoleta en cualquier libro viejo… y que Montaigne vivía también entre la perversión y lo depravado cuando contaba las estrechas amistades de la alta sociedad de entonces. Y al final, hemos pasado de la homosexualidad como la elegancia snobista a las patadas salvajes que se llevó Daniel Zamudio.

Anuncios

6 Respuestas a “DANIEL ZAMUDIO: LA SODOMÍA DEL SIGLO XXI

  1. idealimus 28 marzo, 2012 en 16:49

    Interesante articulo, ojala los derechos civiles que faltan sean conquistas y culturizados por las sociedad occidental de una buena vez por todas, la libertad es parte de la elección sexual de cada uno. La realidad esta ante los ojos del mundo, los gays y homosexuales, son parte de nuestra sociedad desde tiempos inmemoriales y no pueden dejarse d elado , deben integrarse para que lentamente se desvinculen de pronosticos seudocientificos de “henfermedad” para convertirse en un galardon de la libertad que cuenta nuestras sociedades.

    http://www.idealimus.wordpress.com

  2. Connie C. Khan 17 abril, 2012 en 2:19

    Thanks for sharing, it truly is a really informative publish and very helpful for some kind of businesses like mine. I like when I’m looking the world wide web and i come across a site with valuable points like this. Thanks lots for the research, We’ve noted a number of them here so I can use them in a future. Kudos for you and keep up the good blogging perform.

  3. brian 26 abril, 2012 en 21:46

    que pena , que todavia hoy en dia la moyoria de homosexuales nos tengamos que mantener escondidos por la discriminacion de tantos, tantos que son solo ignorantes y con falta de conosimiento !!! que pena ….

  4. Pequillas 16 julio, 2012 en 16:16

    He parado aqui de casualidad, de un blog a otro. Mi punto de partida Comedieta y hoy termino aqui, en el tuyo. Solo decirte una cosa:
    “Sublime, impresionante”.
    Me gusta como te expresas, una forma sencilla, clara, directa y contundente. No tengo blog pero me pasaré por aqui más veces.
    Un placer!!.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: