Una parada en el camino

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Archivos mensuales: marzo 2010

La primacía del título

Juan José Cortés, padre de la niña Mari Luz

Que vivimos en una sociedad enferma de titulitis es una afirmación que cada día debemos de poner menos en tela de juicio. Juan José Cortés es el último antídoto para esta enfermedad, aunque no exento de polémica. El onubense es conocido por ser el padre de la niña Mari Luz, asesinada cuando sólo contaba con 5 años. Desde entonces, hace más de tres, Juan José no ha cesado de buscar algo de luz en la sombría justicia que nos ampara.  Ha logrado conseguir más de dos millones de firmas para la revisión y consiguiente endurecimiento de la ley del menor, alegando que su hija podría estar viva si su asesino, Santiago del Valle García, hubiese estado entre rejas tras ser condenado por pederastia en 2002. Una serie de errores judiciales hicieron que incomprensiblemente, se encontrase eludiendo la cárcel cuando el 13 de enero de 2008 decidió terminar con la vida de la pequeña Mari Luz.

Juan José ha hecho carrera y cursos avanzados en código penal y temas jurídicos durante todo este tiempo. Se ha topado de lleno con las numerosas dificultades con las que se encuentra la justicia a la hora de poder ser efectiva, además de la más que compleja doble moral que acecha a la sociedad española y que tan complicada hace cualquier modificación en nuestro sistema. Sin embargo, Juan José, un hombre de etnia gitana, pastor de la iglesia evangelista, con indudables dotes oratorias, logró ser recibido por el presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, quien tras fotografiarse en Moncloa con el padre coraje de los últimos años, poco más se supo.

En los últimos días nos han sorprendido con la nueva incorporación a la asesoría jurisdiccional del PP: Juan José Cortés. Una elección que ha provocado exaltadas críticas que acusan de oportunismo al  partido de la oposición, y de falta de pudor a Juan José. Un hombre que lo único que ha hecho desde que asesinaron a su hija, ha sido luchar e intentar penetrar allí donde ha creído que podía servir para que otros padres no sufran en un futuro la tragedia en la que se vio sumida su familia.

Juan José no posee ninguna licenciatura ni máster en derecho, puesapenas obtuvo el graduado escolar. Pero bien es cierto que nuestro protagonista es, por desgracia, un alumno experto y aventajado en lamás salvaje injusticia que un ser humano puede vivir, pero que sorprendentemente, no se ha dejado llevar por la rabia y la sinrazón,sino por la cordura, la lucha y la justicia, tres conceptos básicos de los que muchos de nuestros políticos bien podrían apropiarse. Sin embargo, parece que el hecho de no tener estudios en la materia le impiden a Juan José Cortés ser un digno representante de la lucha por la justicia. Si de títulos universitarios se trata, que cuestionen la capacidad de nuestro ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, que no pasó del Bachillerato; o la de don José Blanco, de Fomento, quien no terminó la carrera de Derecho.

Oportunismo del partido de Rajoy, posiblemente. Capacidad y experiencia en JuanJ osé Cortés, innegable. Un luchador que tendría que servir de ejemplo y no de objeto de las críticas más feroces y el cinismo de nuestro sistema, y de los que lo gobiernan. Un arma de doble filo, sin duda, el nuevo cargo de Juan José Cortés.

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